Mi niño querido… aunque ya no esté a tu lado, quiero que sepas que sigo contigo en cada recuerdo y en cada latido de tu corazón. Nunca olvides cuánto te amé y lo orgulloso que siempre estuve de ti. Cuando me extrañes, cierra los ojos, y allí estaré, abrazándote como siempre lo hice.