Te miré la primer vez, mami, solo por mensajes, puras charlas a distancia, el tiempo hizo desmadres. Cuando al fin nos encontramos ya no eras lo de antes, saliste con tu “no puedo”, dejaste todo al aire. Y yo bien firme esperando, tú jugando al misterio, hoy ya ni corro tu foto, ni reviso tu “en línea”, en serio. El despecho sí dolió, pero ya lo superé, ando al tiro con la clica, prendidos en el hotel. Tu labia se cayó sola, mi verdad brilló también, fuiste página en mi libro, ahora el party es mi ley. Pasó el tiempo y la herida se cerró sin anestesia, quise hablarte pero vi que ya tenías otra estrategia. Lo de antes se hizo humo, se perdió como la niebla, aprendí a soltar tu nombre y hoy la vida me celebra. No me agüito, no me doblo, ya no estoy pa' tus enredos, tú buscabas un refugio, yo encontré mis propios sueños. El despecho sí dolió, pero ya lo superé, ando al tiro con la clica, prendidos en el hotel. Tu labia se cayó sola, mi verdad brilló también, fuiste página en mi libro, ahora el party es mi ley. Bajo luces, bajo humo, ya no cargo aquella pena, cada trago, cada rola, me sacaron la tristeza. Lo tuyo fue un error, ya no vuelvo a esa novela, mi corazón en el beat late libre, a su manera. Lo pasado atrás quedó, mi camino es diferente, con la frente bien en alto, siempre firme, nunca ausente. En el eco de la noche tu recuerdo se apagó, brindo por lo que dolió, porque al final… ya sanó.
