En este día tan especial quiero decirles, que no estoy fisicamente con ustedes pero saben algo… La presencia no se mide en centímetros o en metros, sino en el tiempo que perduramos en la memoria de quienes nos conocieron. Y hoy, en la boda de mi princesa, mis memorias están más vivas que nunca. Si me pidieran resumir mi vida en tres palabras, diría: Construcción, Cosecha y Amor. Siempre fui un ingeniero, no solo de campos y estructuras, sino de vidas. Y la obra más grande que construí, la que más me enorgullece, fue el hogar que formé con mi amada esposa Mildred. Mi gordita, como yo solia decirle, fue mi compañera en las buenas y las malas. Juntos, no solo nos casamos, construimos un matrimonio sólido, basado en el respeto inquebrantable y el amor verdadero. Y luego llegó la cosecha más hermosa: Michel, Zulma y mi mono Miguel. Verlos crecer fue mi mejor proyecto. No era suficiente cumplir con lo material; mi misión fue darles alas y fuertes raíces. Con dedicación, esfuerzo y mucha entrega, nos aseguramos para que tuvieran un hogar lleno de amor, una educación de calidad y, sobre todo, con valores que hoy los forjan como los seres humanos valiosos que son. ¡Cuánto orgullo!" También sembré semillas en mi profesión. Fui creador del USRA, no para mi gloria, sino para dejar un legado en cada profesional agrícola. Sabía que la inmortalidad se encuentra al influir positivamente en el futuro. Cada que hay un congreso USRA, mi legado continua. Y hoy... hoy el cielo se ve más azul, más hermoso porque mi linda hija ZULMITA, inicia una nueva estapa en su vida. Hija mia, quiero que sientas que estoy aquí a tu lado. He caminado a tu lado hacia el altar, se que tu sientes esta conección. Mi orgullo es tan firme que podría mover montañas. Eres la mujer fuerte, bondadosa e increíble que siempre supe que serías. Has elegido a un gran hombre, y mi corazón de padre está en paz al ver la felicidad en tus ojos. Así que no llores por mi ausencia. Celebra mi presencia. Esta unión está bendecida, no solo por Dios, sino por el amor incondicional de tu padre que te ve desde lejos. Jose Luis y Zulmita, espero que la vida les regale la misma solidez que construimos Milded y yo. Deseo la alegría de hoy perdure para siempre. Los amo, hijos. ¡Y que vivan los novios!
