¿Sabes qué pasa? Que a veces se te olvida quién eres. Se te olvida todo lo que vales, solo porque alguien no supo verlo. Pero escúchame… No necesitas demostrarle nada a nadie. No necesitas encajar. No necesitas que te elijan. Tú ya eres suficiente. Así, con tus cicatrices, tus errores, tus días grises. Has caído mil veces, y aun así sigues de pie. Eso es fuerza. Eso es amor propio. Deja de buscar tu valor en los ojos de otros. Mírate tú. Mira cuánto has crecido, cuánto has sanado, cuánto has aprendido. Amarte no es egoísmo. Es valentía. Es decir: “me elijo, incluso cuando nadie más lo hace”. Porque cuando tú te eliges, todo empieza a cambiar. El mundo te trata como tú te tratas. Así que repítelo conmigo: ✨ No me falta nada. ✨ No me sobra nadie. ✨ Soy suficiente. Y si esto te hizo sentir algo… guárdalo, compártelo, y que nunca más se te olvide: tú eres tu propio amor para toda la vida.
