Voz masculina adulta, muy grave y oscura, con timbre áspero y ligeramente ronco. Tono sereno, controlado y teatral, como un orador misterioso que habla con calma absoluta. Ritmo lento y medido, con pausas dramáticas. Pronunciación clara, profunda y resonante. Sensación de identidad oculta, poder contenido, inteligencia fría y presencia intimidante. Sin sonar caricaturesca ni exagerada; natural, cercana, cinematográfica y convincente.