Cuando pensamos en China, por supuesto, pensamos en su impresionante red de trenes de alta velocidad, más grande que la de Japón, más grande que la de Inglaterra, más grande que Europa, con un nivel de capilaridad tan grande que llega a todas partes. Pero no es solamente el nivel de capilaridad o la modernidad que tienen sus trenes, o incluso la velocidad que tienen, sino también la velocidad que tuvieron para construirlo. En este gráfico ustedes ven la cantidad de trenes de alta velocidad que había en China más o menos para el año 2007-2008, que habían y conectaban ciudades importantes, pero no eran tantas. Y tan solo 9 años después, el nivel de explosión de esta red es obvio e impresionante la forma en la que la red cambió por completo y subió la cantidad de conexiones que hay, haciendo que en China sea mucho más común viajar en tren que viajar en avión. De hecho, hay más aeropuertos en países como Colombia o México de los que hay en China, porque la gente simplemente toma el tren.