Hola artesanas, déjame contarte algo que seguro te suena muy familiar: pasas horas frente a la mesa, doblando cinta tras cinta con las manos cansadas, solo para que al final del día tus lazos se deshagan con un simple tirón, pierdan forma en menos de una semana o simplemente no capten la mirada de tus clientas en mercados, ferias o redes sociales. Es el dolor número uno que enfrentan más del 80% de las principiantes en este negocio: técnicas improvisadas que fallan, tiempo perdido en prototipos que no sirven, y lo peor, clientas que no vuelven porque el producto no cumple. He estado ahí, frustrada viendo cómo mis primeras ventas se quedaban en eso, primeras ventas, sin repeticiones ni recomendaciones que llenaran mi agenda.