Mi chatita Yerald, hoy es tu cumpleaños y no podía dejar pasar esta fecha sin decirte cuánto te quiero y lo orgullosa que siempre me sentí de ti. Por la puta, cómo pasan los años... Parece que fue ayer cuando compartíamos tantas cosas juntas, entre risas, bromas, conversaciones y momentos que quedaron guardados para siempre en mi corazón. Chatita, quiero que hoy sonrías mucho. Que celebres la vida, que abraces a nuestra hermosa familia y que recuerdes que cada día es un regalo. No permitas que la tristeza ocupe el lugar de los recuerdos bonitos que compartimos. Siempre quise verte feliz, luchando por tus sueños, siendo esa mujer fuerte, noble y cariñosa que tanto amo. Y aunque hoy no pueda darte un abrazo como antes, quiero que sientas todo mi cariño acompañándote en este día tan especial. A toda mi hermosa familia, gracias por seguir unidos, por cuidarse y por mantener vivo el amor que siempre nos ha caracterizado. No dejen de reír juntos, de compartir y de valorar cada momento que tienen. Yerald, mi chatita querida, deseo que la vida te regale muchos motivos para sonreír, salud, tranquilidad y mucho amor. Que cada paso que des esté lleno de bendiciones y que nunca olvides cuánto te queremos. Cuando mires al cielo o recuerdes alguno de nuestros momentos juntas, piensa en mí con una sonrisa. Porque donde quiera que esté, seguiré celebrando tu vida y acompañándote con todo mi amor. Feliz cumpleaños, chatita. Te quiero muchísimo y siempre estarás en mi corazón. Con todo mi amor, Tu hermana Bombi.