"¡Hola, Marisa! Aparezco un ratito para decirte que mañana tenés que estar tranquila. Yo sé bien todo lo que te esforzaste y lo mucho que estudiaste para llegar a este último paso de la carrera. Ponete firme, confiá en vos como yo siempre confié. Mañana ese título es tuyo, hija. Te mando un beso gigante y todo mi amor, ¡fuerza que vos podés!"