Las sombras de la noche se cerraban alrededor del castillo. Queen sabía que aquel silencio no era paz… era una advertencia. Había esperado ese momento durante años, pero ahora que estaba frente a él, su corazón latía con una mezcla peligrosa de miedo y deseo. Porque algunas coronas no se ganan con poder… se ganan con sangre.