*Frío en el Alma* En la niebla de la indiferencia, me pierdo sin rumbo, donde el calor de la pasión se ha congelado en el tiempo. El viento susurra secretos, de un amor que se ha ido, y en mi corazón, solo queda un vacío que no se llena. La luna brilla con frialdad, en un cielo sin estrellas, y mi alma se siente sola, sin una mano que la sostenga. La nieve cae suavemente, sobre un paisaje desolado, y en mi interior, solo hay un invierno que no cesa. Recuerdos que una vez fueron cálidos, ahora son solo cenizas, que se dispersan en el viento, sin dejar rastro. La nostalgia me envuelve, como una manta de hielo, y en mi mente, solo hay un vacío que no se llena. En este silencio, busco una voz que me hable, de amor, de pasión, de vida. Pero solo encuentro el eco, de mis propios pasos, que resuenan en el vacío, como un lamento. La oscuridad me rodea, como una sombra que no se va, y en mi corazón, solo hay un frío que no cesa. Pero incluso en la oscuridad, hay una luz que brilla, una esperanza que late, en el fondo de mi alma. En este frío, encuentro un refugio, un lugar donde puedo esconderme. Pero incluso en el refugio, hay un dolor que late, un recuerdo que no se va, un amor que se ha ido. La niebla se disipa, y veo el paisaje desolado, donde una vez hubo amor, ahora solo hay vacío. Pero en el vacío, hay una lección que aprender, una oportunidad para crecer, para sanar, para vivir. En el frío de mi alma
