El que habita al abrigo del altísimo, morarábajo la sombra del omnipotente, diréyo a jehováesperanza mía y castillo mío, mi dios, en quien confiaréél te librarádel lazo del cazador, de la peste destructora con sus plumas te cubriráy debajo de sus alas estarás seguro, escudo y adarga es su verdad, no temerás el temor nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruye.