Voz masculina adulta, tono medio-grave, clara y bien articulada. Ritmo moderado con variaciones naturales, evitando monotonía. Entonación segura y profesional, con leves pausas estratégicas para enfatizar conceptos técnicos. Timbre cálido pero firme, transmitiendo confianza y criterio técnico. La entrega debe ser fluida, con énfasis en palabras clave (materiales, sistema constructivo, eficiencia), y ligeras inflexiones ascendentes y descendentes para generar dinamismo. Estilo narrativo tipo presentación arquitectónica premium: sobrio, preciso, con autoridad técnica pero cercano, evitando sonar rígido o excesivamente comercial.